El difamador, finalista del Río Manzanares de Novela

Las tres imágenes, gentileza del Ayuntamiento de Madrid

La novela ganadora del VIII Premio Río Manzanares de Novela, organizado por la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo, EMVS, ha sido Las horas náufragas. La autora, Mercedes Chozas, recibirá 26.000 euros y verá editada su novela que retrata el mundo universitario de los últimos años del franquismo, la emigración madrileña y la vida de barrio.

 La concejala de Urbanismo, Vivienda e Infraestructuras, Pilar Martínez, ha presidido el acto en el que se ha conocido el fallo del jurado, en el pabellón Carmen Martín Gaite, en la Feria del Libro. También han estado presentes el coordinador general de Vivienda, Juan José de Gracia y algunos miembros del Jurado que, ha estado presidido por Luis Mateo Díez, e integrado por Ignacio Amestoy, Luis Alberto de Cuenca, Clara Sánchez, Manuel Longares, Juan Van Halen, Ángel del Río, Pedro Montoliú, Germán Temprano y José Manuel Villanueva.

 En esta VIII edición, el jurado, tomando en consideración la base 8ª de la convocatoria, ha decidido proponer a Alfonso Ruiz de Aguirre, autor de la obra finalista El difamador, la publicación de su novela, que editará Calambur en noviembre de 2006.
(Extraído de www.munimadrid.es, Ayuntamiento de Madrid)

Sinopsis de El Difamador

A Ricardo Salazar se le brinda la oportunidad de rehacer su vida, después de una tragedia familiar que le ha arrastrado a la mendicidad y a la depresión, cuando le ofrecen un extraño trabajo: debe ejercer como difamador para una empresa que calumnia por encargo. Ochotorena, un católico devoto vinculado a las Milicias de Cristo, le manda difamar a políticos, a pequeños empresarios, a árbitros, a particulares que desean desprestigiar a su ex cónyuge para obtener la custodia de los hijos o el usufructo de la vivienda… Su tarea le obliga a sumergirse en los intestinos de una sociedad hipócrita que, lejos de espantarlo, le descubre su verdadera vocación. Después de varios éxitos consecutivos se le encomienda una misión importante: Quiroga, un famoso novelista ya entrado en años, desea que arruine la carrera literaria de Adolfo Astrana, un joven escritor que se ha entrometido en su vida sentimental y amenaza con quitarle a sus dos amantes, Jimena y Laura. Las vidas de Salazar, Astrana y Laura se mezclan con las de otros extraños personajes, como el malogrado torero Romerito de Carmona o el negro Kabuga, que cruzó el Estrecho en patera para ser policía y ahora vive de alquilar sus servicios sexuales.

Extracto.

En seis meses Ricardo Salazar arruinó la carrera de un árbitro de Segunda División filtrando a la prensa unas grabaciones –falsas- en las que aceptaba un soborno por pitar dos penaltis; arruinó la carrera de un profesor, divulgando entre sus alumnos unas fotografías –auténticas- en las que el de Física, que parecía tan estirado, se morreaba con su novio, justo antes de chupársela a medias al negro Kabuga, un armario de casi dos metros de altura y otro tanto de ancho a quien Salazar tuvo que pagar el doble para que aceptara travestirse; arruinó la carrera de un juez con aspiraciones políticas recabando documentos –auténticos- que demostraban su implicación en un oscuro negocio inmobiliario; consiguió obtener una jugosa compensación económica de un cura que había abusado de seis niños –cierto-, apoyando las contradictorias declaraciones de las víctimas con otros testimonios –falsos- mucho más coherentes. Al cura no le arruinó la carrera. Sigue siendo cura en el destierro dorado que le buscó su obispo. Tal vez una parroquia lejana a la que los aldeanos llevan a sus hijos pequeños para que reciban la catequesis. Pero eso ya no incumbe a Salazar.