|
Zona de descarga EL BAÑO DE LA CAVA
CAPÍTULO I - EL CHAPUZÓN La mujer bracea con una furia inconcebible para aquel cuerpo dilatado y perezoso. Las olas, miserables e inanes como corresponde a un río, vienen cada poco vociferando y empujándose atropelladas, se diría que guardan memoria de alguna cuenta pendiente con las rocas.EL ÁRBOL DE LA VIDA
CAPÍTULO I - LAS PUERTAS DEL EDÉN Tengo 34 años y nunca he besado a una chica ni he visto al Real Madrid ganar una Copa de Europa. A Cristo lo crucificaron con un año menos que yo por tocarles las narices a los capullos de su época, pero ya había montado un chiringuito que va camino de los dos mil años.OLIVERA DE BERNUY
CAPÍTULOS I y II Dicen que no habrá brazos suficientes para recoger el trigo, que se pudrirá en los campos, que el viento desperdigará las semillas y se lo comerán los pájaros. Que dentro de nada ya no quedarán hombres para trabajar porque se habrán llevado a todos al frente a morir por la patria.EL CASTILLO DE LOS GUERREROS MUERTOS
CAPÍTULO I - EL BALONAZO CRUEL Ay, ay. ¡Qué balonazo me han dado! Se me va a poner la nariz como un melón, no me va a conocer ni mi madre. Y, además, me he quedado ciego. Dios mío, me he quedado ciego. ¡Ya nunca más podré escoger las mejores cigalas de la paella!.EL DEMONIO EN EL DEMONIO
CAPÍTULO I - EL HUNDIMIENTO DEL TITANIC Las desgracias nunca vienen solas: siempre se traen a sus amigas. Cuando perdí el bolígrafo Bic Punta Fina que Carmen me había regalado el día de mi santo ya sabía que se avecinaba alguna terrible desdicha. |